Nuestra Bitácora en Mister Barber Shops

Bitácora de vivir

Luego de una corta pero disuasiva llamada telefónica con un brother para visitar una nueva y aclamada barbería, donde parece es una moda ir y en la que si no tienes una selfie o una publicación de que estuviste allí estas, sos un loser. Los argumentos de mi abuelo de “el mecánico, el médico y el barbero son personas de confianza y no se cambian”; al parecer quedaron cortas ante la insistencia de mi amigo que debía conocer esa barbería y vivir “THE ULTIMATE EXPERIENCE”.

Al ingresar fui muy bien recibido por una hostess muy particular, en el que destacaban sus tattoos, un llamativo cabello púrpura y resto del atuendo al mejor estilo de una pin-up girl. Me ofreció: -“Tu corte incluye una bebida, puede ser agua pura, soda o cerveza”.   Y creo ustedes saben cual fue mi elección…

Me impactó la decoración vintage, entre rótulos metálicos que recuerdan los años 50´s, algunas antigüedades por acá y por allá, una mesa de billar; a pesar encontrarnos varias personas en el local, el aire acondicionado mantenía el ambiente era fresco y cómodo.

Entre una buena partida de pool y los deportes en las pantallas de TV, mas bien me sentía en un sport-bar que en una barbería. Confieso: cuando me llamaron a mi turno a la silla, no quería pasar, no quería dejar mi juego de bola ocho, es más extrañamente le iba ganando a mi amigo y eso tenía que aprovecharlo, pero tenía que aprovechar mas mi turno porque la lista de espera estaba larga…

Una confortable silla y un barbero de larga gabacha, impecable camisa negra remangada y un sombrero al estilo gangster de los años 20´s me recibieron y preguntaron: -“como deseas tu corte mister”.

Después de unos minutos de tijeras, maquina y navaja, me encontré con el resultado final: un corte excelso, estos barberos son unos artistas…

El ofrecimiento del barbero para un corte de barba y la respuesta del barbero de “como es posible, nunca te han hecho la barba, quien se muere y no lo ha experimentado, creo que se reencarna solo para poder vivir esa experiencia”; me hicieron acceder a que recostaran la silla e iniciase el proceso.

El slogan de MISTER BARBER SHOP reza “a cut of perfection, a shave of reflexion”, y la verdad les quedo como anillo al dedo. Las toallas calientes, el sonido de la navaja al destronque de los vellos de la barba, ese bálsamo a mentol, las toallas frías, la colonia after-shave… toda una experiencia, tenia razón el barbero, esa sensación a limpio, a fresco, me sentía renovado después de la rasurada. Después me enteré que muchos se duermen profundo en este proceso de “hacerse la barba”, que bueno no me sucedió a mí, porque ronco duro.

Luego del lavado de cabello y buen peinado con las famosas pomadas para el cabello, yo compré la de la marca Lockhart´s, aunque vi tienen varias marcas más; vino un relajante masaje de hombros y cuello, la verdad esto fue cerrar con broche de oro, mi estrés post-office con el que venía no pudo haber recibido mejor medicina.

Después de cancelar en caja y la bien merecida propina al barbero, nos dirigimos con mi amigo hacia la salida, con esa agradable sensación después de consentirse y la determinación de un Casanova, de un Don Juan, de un… MISTER.